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LOS VERDES DE COLLADO VILLALBA "EQUO COLLADO VILLALBA"

UNA HISTORIA DE AMISTAD Y MALENTENDIDOS

UNA HISTORIA DE AMISTAD Y MALENTENDIDOS Euskadi ha estado atenta a la evolución política de Irlanda desde el inicio del proceso de paz abierto en la isla
LONDRES.. El joven Miguel de Unamuno, cuando simpatizaba con el nacionalismo en su ciudad natal de Bilbao, escribió: «Soy vasco, luego soy unionista». Para Unamuno, en aquel momento de su vida, vasco y nacionalista eran sinónimos y sus equivalentes en Irlanda eran los unionistas.

La frase del escritor bilbaíno puede justificarse con varios argumentos. Unionistas irlandeses y nacionalistas vascos defienden el derecho de una población más o menos homogénea culturalmente y asentada en una región a separarse de un Estado. La diferencia sería que los unionistas tras hacerlo quieren unirse al británico.

La primera Biblia traducida al vasco era calvinista y la ligazón entre el catolicismo vasco y el nacionalismo, particularmente con ETA, surgió como consecuencia del Concilio Vaticano II, que es entendido generalmente como un giro de la Iglesia de Roma hacia los temas protestantes en el siglo XX.

Entre el aranismo y el unionismo hay trazos comunes. La percepción, por ejemplo, de las 'etnias' a las que quieren representar como poblaciones dispuestas a la democracia por una conciencia igualitaria previa. Y que se enfrentarían a otras 'etnias', ambas en el sur, de costumbres desordenadas y propensas a la autarquía.

Sin embargo, el levantamiento de Pascua de 1916 en Dublín despertó simpatías vascas. Las fechas del Aberri Eguna y la conmemoración del levantamiento irlandés coinciden. En la década de los 30 sectores radicales del nacionalismo vasco encontraron en Irlanda asilo y una segunda patria.

En los años 70, ETA e IRA establecieron relaciones de colaboración. Y posteriormente, sucesivas ramas políticas de ETA -EIA, Euskadiko Ezkerra, Herri Batasuna- entablaron también relaciones fraternas con el Sinn Féin. Las diferentes encarnaciones de la coalición abertzale han retenido esas relaciones hasta hoy.

Desde el punto de vista militar, hay rasgos comunes en algunos atentados y el uso de morteros de fabricación casera por ETA -el llamado 'Jo-ta-ke'- ha sido señalado por fuerzas de seguridad como una importación vasca procedente del departamento de ingeniería del IRA.

Se han detectado relaciones personales y tramas logísticas comunes entre IRA y ETA en el País Vasco, en Inglaterra, en Estados Unidos, en Latinoamérica, y posiblemente en los Balcanes, en operaciones compartidas de aprovisionamiento de armas. También, en el pasado, para entrenamiento, en Oriente Medio.

Mediación

Desde la emergencia del proceso de paz en Irlanda, el País Vasco ha tenido un mayor interés en la evolución de lo que ocurría en la isla. El primer viaje internacional de Gerry Adams, antes de que el alto el fuego de 1994 le diera credibilidad en otras capitales, tuvo el País Vasco y Gernika como destino.

La emergencia de Elkarri como un grupo que estudió en detalle el proceso de paz irlandés y promovió la idea de aplicarlo al País Vasco fue el embrión de un foro irlandés, que estudió lo ocurrido en el proceso de paz. Aquel diálogo desembocó en el Pacto de Lizarra de 1998. Adams regresó al País Vasco para avalar con sus presencia el proceso de Lizarra, aunque ya en ese tiempo los republicanos irlandeses se quejaban privadamente de las continuas demandas de sus amigos vascos, cuyos crímenes les creaban además dificultades diplomáticas cuando ellos buscaban el prestigio de los estadistas.

Finalmente, la Iglesia vasca y el republicanismo irlandés hallaron en el sacerdote redentorista Alec Reid, que medió entre Gerry Adams y los nacionalistas irlandeses pacíficos. Reid viaja regularmente al País Vasco en los últimos años para aplicar las lecciones irlandesas. Cuando encuentra un interlocutor hostil reconoce que a él también le irritaban los mediadores extranjeros que llegaban a Irlanda, sin entender todas las sutilezas de su enredo.

En el País Vasco se ha producido menos de un tercio de las víctimas mortales que en Irlanda del Norte. Sus ciudadanos no están separados ni por vecindarios ni por religión. En Irlanda del Norte, además del IRA, hay varios grupos terroristas. Y el problema criminal que subsiste se cobra aún más víctimas anuales que en el País Vasco.
FUENTE:DV

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